La adquisición y distribución de animales menores impulsa procesos de adaptación y fortalece la economía familiar.

Entrega de cuyes a familias beneficiarias de Olleros como parte del emprendimiento de crianza de animales menores. Fotografía: Instituto de Montaña.
Las 19 familias de la Asociación de Productores Agropecuarios La Nueva Generación de Olleros, fortalecen su seguridad alimentaria y sus medios de vida con la implementación del emprendimiento “Cuyes para comer y vivir mejor”, iniciativa impulsada por el proyecto Cuencas Vivas para promover sistemas productivos más resilientes frente al cambio climático.
La propuesta busca diversificar la producción agropecuaria familiar, mejorar la disponibilidad de alimentos nutritivos y generar oportunidades complementarias de ingresos para las familias rurales, contribuyendo así a reducir su vulnerabilidad frente a los efectos de la variabilidad climática.
Como parte de esta iniciativa, se realizó la adquisición, traslado y distribución de 437 cuyes —323 hembras y 114 machos— procedentes del sector de Tauripampa, distrito de Pira. Durante el proceso, los integrantes de la asociación participaron activamente en la selección, compra y traslado de los animales, fortaleciendo sus capacidades y su compromiso con el desarrollo del emprendimiento.

Integrantes de la Asociación La Nueva Generación durante la compra de cuyes en el sector de Tauripampa, distrito de Pira. Foto: Instituto de Montaña.
La entrega de los cuyes constituye un hito dentro de un proceso integral de fortalecimiento productivo que incluyó previamente la construcción y acondicionamiento de módulos familiares de crianza, la implementación de equipamiento y el desarrollo de talleres de capacitación en manejo técnico, alimentación, bioseguridad y sanidad animal, complementados con asistencia técnica especializada.
Tras la llegada de los animales a Olleros, cada familia incorporó los ejemplares a sus respectivos módulos de crianza, iniciando una nueva etapa orientada a incrementar la producción familiar, mejorar la alimentación de los hogares y fortalecer la economía local.
Además de sus beneficios productivos y económicos, la iniciativa promueve el uso sostenible de los recursos disponibles en el territorio y fortalece la organización comunitaria, generando capacidades para el desarrollo de actividades agropecuarias más sostenibles y adaptadas a las condiciones climáticas de la zona.

En un contexto marcado por la variabilidad climática, las sequías recurrentes y la disminución de la productividad agrícola, la crianza de animales menores representa una estrategia efectiva de adaptación al cambio climático, al permitir que las familias diversifiquen sus fuentes de alimentos e ingresos, reduciendo los riesgos asociados a la dependencia de una sola actividad productiva.
Estas acciones se desarrollan en el marco del proyecto Cuencas Vivas, implementado por Profonanpe con financiamiento del Adaptation Fund y liderado por el Instituto de Montaña en la cuenca del río Santa, región Áncash. A través de iniciativas locales, el proyecto contribuye a fortalecer la resiliencia de las comunidades altoandinas, promoviendo la seguridad alimentaria, la gestión sostenible de los recursos naturales y la adaptación frente a los desafíos del cambio climático.