En Miraflores, se protegieron 7 hectáreas de humedales alrededor de las represas y se habilitó una zona de pastoreo rotativo de 165 hectáreas con pastos nativos, mediante la instalación de cercos y cinco bebederos, gracias al sistema de agua restaurado.
La gestión sostenible del territorio, siguiendo enfoques de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE), ha continuado en 8,600 hectáreas: 786 ha en Tanta, 560 ha en Canchayllo y 7,254 ha en Miraflores, dando continuidad a los avances logrados durante el programa EbA Montaña.
En Tomas, la intervención AbE amplió el cerco para vicuñas en semicautiverio de 31 hectáreas a 241 hectáreas, junto con la reparación de tramos clave.
En Miraflores, se combinaron saberes tradicionales con técnicas modernas de infraestructura verde-gris para restaurar un antiguo sistema de manejo del agua, que incluye seis represas preincas y un canal.
En Canchayllo, se reparó la represa de Chacara y se restauró un canal de agua antiguo abandonado mediante la instalación de nuevas tuberías.
En Tanta, se construyeron cobertizos para proteger al ganado de condiciones climáticas extremas.
Con activa participación comunitaria, se elaboraron planes de manejo de pastos y agua, fortaleciendo la gestión comunal sostenible e integrada del agua, los pastizales y el ganado en las tierras comunales de Miraflores, Canchayllo y Tanta.
Ministerio Federal de Medio Ambiente Alemán (BMUB)
Instituto de Montaña y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)
Comunidades Campesinas de Canchayllo, Miraflores, Tomas y Tanta de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas
Beneficiarios directos:
1676 personas (46% mujeres) de las comunidades beneficiarias
Beneficiarios indirectos:
Habitantes de la cuenca media y baja del río Cañete
En la Reserva Paisajística Nor-Yauyos Cochas, alrededor del 70% de la población local depende de la ganadería extensiva vacuna, ovina y de alpacas para su subsistencia. Esto les crea una gran dependencia de pastizales saludables y de la provisión ininterrumpida de agua. Los humedales y pastizales en buen estado de conservación permiten a las comunidades enfrentar mejor la falta de agua, la erosión y el riesgo de desastres. Asimismo, la vida silvestre de especies protegidas como la vicuña, depende de la salud de los pastizales.